Cirugía bucal

Esta es la especialidad que comprende des de una extracción dental, hasta la colocación de prótesis integradas en el hueso.

Suele ser una especialidad agresiva, en general, y para nosotros así, suele ser la última opción, aunque un cierto tratamiento a tiempo, puede evitar infecciones, dolores u otras patologías o síntomas focales o a distancia mucho peores que practicar una cirugía. OSICS tiene mucha cura de los tratamientos quirúrgicos que se plantean y que se llevan a cabo, con sensibilidad y delicadeza para hacer aceptar al paciente el acto y que sea lo menos traumático posible.

 

¿Cómo sustituir el diente o dientes perdidos?

Ninguna opción es buena, ya que todas tienen ventajas e inconvenientes, pero lo que sí está claro es que lo que no se debe hacer es dejar el vacío del diente perdido, ya que esto traería la pérdida de la integridad bucodental, alteraciones posturales y mlols hábitos funcionales musculares que afectaran seguro al comportamiento del cuerpo físico y psíquico.

Se suele rehabilitar con prótesis removible (aparatos de quitar y poner) o fija (corona, puente, implante, etc.)

Los implantes, precisan un testado previo del titanio sobre el cuerpo del paciente, realizando un exhaustivo estudio de las conexiones que tiene al zona a implantar sobre meridianos, órganos y emociones, comprobando el umbral de tolerancia de la persona a tratar y valorando sobretodo el fuerte componente emocional que puede producir sobre el paciente la necesidad de vivir con un aparato removible de por vida. La colocación de un implante puede ser la solución perfecta para la sustitución de un diente perdido.

Los implantes son fijaciones de titanio que se colocan y osteointegran en el hueso maxilar o mandibular para sustituir las raíces de los dientes perdidos, así nos permite reemplazar el diente natural por una pieza artificial que se fija sobre esta “raíz” de titanio con una corona.

Los implantes osteointegrados no tienen buena fama en los consultorios de medicinas alternativas, como solución a una pérdida dental, pero en muchas ocasiones, sobre todo cuando esta falta dental es en los sectores posteriores, sí puede ser la menos mala. Actualmente hay implantes de cerámica que están teniendo un fuerte impacto en sustitución de los metálicos, pero que están en estudio y nos implica un gasto importante de introducción de material que estamos estudiando para mejorar.

La colocación del implante es una intervención ambulatoria, en la consulta dental y mediante anestesia local y sólo suele ocasionar molestias la herida en la encía durante el proceso de cicatrización. Es fundamental observar una escrupulosa higiene para evitar sobreinfecciones de la encía y si es necesario se prescriben antibióticos por seguridad o simplemente se estimula el sistema inmunológico del paciente.

En los casos de grandes intervenciones, como elevaciones de seno maxilar o injertos, aparece frecuentemente hinchazón durante los primeros días, si bien no es dolorosa y permite hacer vida normal. Se pueden colocar en los jóvenes una vez completado el desarrollo, normalmente a partir de los dieciséis años en las mujeres y dieciocho en los hombres.

Las prótesis pueden colocarse después de dos meses de espera una vez realizada la cirugía. Otros implantes pueden requerir un tiempo de osteointegración de hasta cuatro meses, y en algunos casos específicos se puede optar por la carga inmediata.

Si el órgano relacionado con la zona donde se debe colocar el implante presenta enfermedades o sintomatología específica, sería una contraindicación para colocarlo. Como contraindicaciones absolutas, podemos destacar enfermedades graves que influyan en el metabolismo del hueso, infecciones específicas, tumores malignos que afecten al hueso o radioterapia en grandes dosis. El hábito de fumar empeora el pronóstico e influye negativamente en la osteointegración.

Es un metal que introducimos en el cuerpo y por tanto es importante testar que no provoque nada negativo en el cuerpo.

Hay que decir que los implantes no suelen provocar rechazo en el organismo, solo puede pasar que fracase la osteointegración, y cuando eso pasa, se debe colocar uno en sustitución.

Pueden haber riesgos como en cualquier intervención odontológica, como por ejemplo la perdida de sensibilidad en la zona anestesiada si se toca o se secciona algún nervio, que puede ser temporal o permanente.

En casos dond hay poco hueso, se puede recorrer a elevaciones del seno maxilar e injertos que pueden ser autólogos (propios del paciente) o de otros tipos, con un porcentaje de éxito elevadíssimo. Afortunadamente son raríssimos los casos en que un paciente que quiere ser rehabilitado no pueda serlo. El campo de la regeneración óssea es sin duda uno de los principales avances en la implantología de los últimos años.