Prótesis bucal

Para realizar una ortodoncia o una rehabilitación bucodental, hay que valorar todo el cuerpo y la postura. Para ello nos ayudan las férulas oclusales de resina, con previas pruebas kinesiológicas y osteopáticas, que buscan reposicionar la mandíbula en la posición adecuada de manera que tanto el sistema articular como el muscular recuperen su correcta funcionalidad.

Se lleva las 24 horas del día, sólo se retira para la correcta higiene y durante el tiempo que sea necesario, bajo controles periódicos. Conseguidos estos objetivos se podrá realizar una rehabilitación en condiciones.

También podemos necesitar otros métodos que igualmente buscaran una correcta posición ósea y dental para tener una función óptima y así rehabilitar las zonas alteradas y perdidas creando una mejora física y psíquica.

En muchas ocasiones, ante disfunciones cráneo-mandibulares, con problemas de la ATM y postura, es necesaria la presencia del osteópata, kinesiólogo, fisioterapeuta, etc. para poder valorar en conjunto al paciente y proponer el tratamiento más adecuado.

Existen muchos tipos de prótesis bucodentales. Es necesario realizar un estudio diagnóstico exhaustivo de cuál es la mejor opción, menos agresiva y más conservadora, y qué aceptará tu cuerpo.

Los materiales para hacer las prótesis son muy diversos, pero tenemos que utilizar los materiales más biocompatibles con el cuerpo de cada paciente, y en caso de tener que colocar metales en boca, es esencial testar cuál es el que tolera el cuerpo del paciente para colocar una prótesis que no provocará toxicidad al paciente porque su cuerpo lo acepta.

En general, hay 2 grandes grupos de prótesis:

    1. Removible. Nosotros optamos por prótesis de plástico. No es muy caro, es bastante inocuo, pero implica un proceso de adaptación y aceptación del paciente.

    2. Fija. Suele ser mucho más estética, más cómoda, más duradera, pero hemos de desgastar los dientes sanos adyacentes, y en caso de ser un puente de diversas piezas es necesario añadir un refuerzo metalico, con la consiguiente introducción de metales en boca. A veces son sobre implantes que precisan la cirugía previa y testaje siempre kinesiológico.